Una fiscalización realizada por el presidente de la comisión de Salud del Consejo Regional de Arequipa (CRA), Gregorio Ale Cruz, evidenció una crítica situación en el hospital central de Majes, establecimiento que opera muy por encima de su capacidad. Construido para atender a 40 mil habitantes, actualmente soporta una demanda que supera los 150 mil pacientes.
Se detectaron graves deficiencias en infraestructura y equipamiento. El sistema eléctrico presenta cableado de más de 10 años sin respaldo energético, mientras que los servidores carecen de soporte ante cortes de luz. A ello se suma un parque informático obsoleto.
El área quirúrgica es uno de los puntos más críticos. De las tres salas de operaciones, una no cuenta con equipos operativos, otra funciona con una mesa hidráulica básica en reparación y la tercera presenta fallas constantes por sensores.
PERSONAL. La situación también afecta la capacidad médica especializada. A pesar de contar con cardiólogos y gastroenterólogos, los equipos necesarios llevan más de una década inoperativos, lo que obliga a derivar pacientes hacia Arequipa. Además, áreas esenciales como emergencias, esterilización y zona crítica, no están implementadas.