La madrugada de este sábado 2 de mayo, Tacna amaneció de luto tras confirmarse el fallecimiento de Fredy Nicolás Gambetta Uría, reconocido poeta, periodista cultural e investigador, considerado el “Cronista de Tacna”. Su partida deja un vacío profundo en la historia y cultura del sur del Perú, donde por más de medio siglo dedicó su vida a narrar, rescatar y preservar la memoria colectiva de la Ciudad Heroica.
Distinguido como Personalidad Meritoria de la Cultura, Gambetta Uría fue una figura clave en la construcción de la identidad tacneña. A través de crónicas, ensayos, poemas y relatos, logró retratar tradiciones, personajes y episodios históricos que hoy forman parte del orgullo regional. Su pluma no solo informaba, sino que emocionaba y conectaba a generaciones con sus raíces.
Su hijo, Mauricio Gambetta, informó que el velorio se inició este sábado desde las 14:00 horas en la Casa Jurídica, en la calle Zela 716, mientras que la cremación será este domingo 3 de mayo en el crematorio de Calana a la misma hora.
La reacción fue inmediata. Instituciones públicas, organizaciones culturales y ciudadanos inundaron las redes sociales con mensajes de despedida, reflejando el impacto de su partida. El Consejo Regional de Tacna lo recordó como “el Cronista de Tacna”, mientras que diversas entidades destacaron su aporte como un referente en la investigación histórica y la difusión cultural.
RECONOCIMIENTOS. Desde el ámbito cultural, los homenajes no se hicieron esperar. “Hoy Tacna escribe tu nombre en la página honda del silencio, con la tinta invisible de la gratitud”, expresaron desde Ágora Centro Cultural, en uno de los mensajes más emotivos. Asimismo, otras instituciones resaltaron su capacidad única para traducir en palabras el amor por su tierra, consolidándolo como un símbolo de identidad regional.
Su trayectoria se remonta a sus inicios en el diario La Voz de Tacna y, desde 1973, acompañó a generaciones con su emblemática columna “Rumor del Caplina” en diarios locales. Con más de veinte libros publicados, su obra trascendió fronteras, siendo difundida y traducida en distintos idiomas, lo que amplificó su impacto más allá del país.
A lo largo de su vida, también desempeñó importantes funciones públicas, como la dirección del Archivo Regional de Tacna y la Casa Basadre, además de roles en el Ministerio de Educación. Estas responsabilidades fortalecieron su compromiso con la preservación de la historia y el desarrollo cultural del país, consolidando su prestigio a nivel nacional e internacional.