El conflicto entre UTC y la Agremiación de Futbolistas Profesionales del Perú (Safap) escaló en las últimas horas luego de que el gremio denunciara que el club cajamarquino acudió a la justicia ordinaria para evitar sanciones de la Cámara de Conciliación y Resolución de Disputas (CCRD) de la Federación Peruana de Fútbol (FPF). Según Safap, esta medida podría “poner en riesgo al sistema del fútbol peruano” e incluso abrir la posibilidad de sanciones por parte de Conmebol y FIFA.
Tras la denuncia pública, el presidente de UTC, Osías Ramírez, salió al frente para defender la postura institucional del club. En declaraciones brindadas al medio Ovación, aseguró que recurrir a la vía constitucional no representa una amenaza para el fútbol nacional, sino una acción legítima dentro de un Estado de derecho. “No ponemos en peligro al fútbol peruano. Lo que hacemos es defender al club cuando vemos que no se respeta el debido proceso”, sostuvo.
El titular del denominado ‘Gavilán del Norte’ remarcó además que UTC mantiene respeto por sus futbolistas, por la FPF y por las entidades que regulan el deporte, aunque insistió en que el club también exige garantías legales. “Quieren hacer creer que esto ataca al fútbol y no es verdad. No se puede pretender que los clubes renuncien a sus derechos constitucionales”, afirmó Ramírez, quien calificó la medida judicial como una búsqueda de “un justo proceso”.
Por su parte, Safap detalló que la acción de amparo fue presentada ante el Segundo Juzgado Civil de Cajamarca, a cargo de la jueza Magaly Janneth Castañeda Sánchez. Según el gremio, la resolución emitida favorece a UTC al impedir que reciba sanciones por incumplimientos relacionados con pagos de beneficios sociales adeudados a futbolistas. El caso ha generado debate en el entorno de la Liga1 y reabre la discusión sobre los límites entre la justicia deportiva y la justicia ordinaria en el fútbol peruano.